miércoles, 9 de noviembre de 2016

POEMA: LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA

LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA

Llora la libertad
llora la democracia
lloran los que creyeron
que los tiempos habían cambiado
al darse cuenta que seguimos siendo los mismos
la misma mierda de siempre
un país que olvida su historia
un país que repite su pasado
que esta atrapado en una política oscura
ante un futuro incierto
un destino que no esta escrito
pero que da miedo.

Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de inmigrantes
la tierra de oportunidades
donde todos los sueños se hacen posible
ahora se harán muros
en vez de puentes
para dividir a un mundo
y hundir a las personas.

Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de las oportunidades
donde todo es posible
un magnate ha ganado la presidencia
el pueblo ha hablado
la ignorancia no tiene padre
en la política nada esta escrito
pero llora la libertad
y llora la democracia
ante un futuro incierto
en un país que no sabe lo que hace.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Noviembre 2016.

SALVADOR MEDINA BARAHONA GRAN POETA PANAMEÑO

MANUAL DE INSTRUCCIONES

PARA UN POLICÍA TEJANO EN LA CASA BLANCA

I


Puede usted creer en la guerra como su negocio más útil,

retar a sus enemigos desde muy lejos,

cómodo en su despacho,

con la parte más oscura de sus palabras.

Puede usted llevar un cerdo ensangrentado en la boca

y esgrimir —para siempre—

el ataque iracundo de otros dioses:

bárbaros proscritos,

criaturas ya sin cielo y sin honor.

Puede rasgar sus vestiduras como los maestros de la ley,

administrar el miedo,

fijar su cruz como un mesías

en la ceguera del mundo.

Puede usted al sol oscurecerlo como a un niño,

azuzar de noche a las palomas

cuyas heces de plomo

hunden

la hermandad

en llamas.

Puede, en fin, multiplicar el diálogo de los muertos,

celebrar en la distancia la dimensión de su arte,

nuevo Picasso en pos de su Guernica:



II


Vea usted la poca luz, el imperio del gris,

los clavos filosos de la ira.

Vea usted la contención del grito en cada pieza

cayendo silenciosa

como una costra humillada

desde el cielo.

—Note que en la distancia se pierde toda música.

Note que el llanto ajeno

no calza su humedad entre las nubes.—

Vea usted unos ojos huir hacia lo inmóvil,

unas manos convertidas en pies,

los pies en odio,

el odio trocado en tempestades.


Vea usted unos cuernos avanzar

y adquirir la mirada tristísima

del hombre,

el hombre la cola del caballo,

el caballo el filo de una lanza fúrica.

                                               DeKalb, Illinois, noviembre 2005

ELEGÍA AL HERMANO QUE NO TUVE


En el agua te fuiste, niño muerto,

invocación de los bellos días,

tenaz aura que aún dueles entre la espesura.


Hermano que no tuve,

presencia escrita en el latir fugaz de los dolores,

luminosa criatura que me asalta

y erige su haz de imágenes rotas,

han sido precisas todas estas sumas en el calendario.


Nadie te recuerda porque solo un grito derramaste

en las entrañas de quien te quiso.

Yaces como un un eco allí,

estoy seguro, en las suturas

de tu célula embrionaria,

en las ansiedades ocultas y pretéritas

del corazón de mamá.


Si hubieras estado junto a mí,

este lugar estaría menos solo,

serías el hermano que entre tantos nunca tuve.

Me defenderías de mis demonios

y mis venganzas.


Tu soledad se quedó conmigo.

Los lugares que extraño

son los que tú debiste recorrer.


Esta forma del aullido que es tu ausencia

late hondo,

como una calle

que reaprende sus pálpitos y sus canciones.


Raptado por el agua te fuiste,

pequeño hombre.


Busco en lo poco que nos queda

la gota encendida de tu abrazo.


(Tomado de Pasaba yo por los días)

SALVADOR MEDINA BARAHONA

Poeta, ensayista y gestor cultural.
Mariabé de Pedasí, Panamá (1973).

Autor de seis libros de poesía, entre ellos, Pasaba yo por los días, Premio Nacional de Literatura  "Ricardo Miró" 2009, el más prestigioso de las letras panameñas.

Artículos, ensayos, reseñas y poemas suyos han aparecido en revistas y suplementos literarios de Panamá y otros países: Black Renaissance Noire de la Universidad de Nueva York, USA; Carátula, de Sergio Ramírez, Nicaragua; Círculo de Poesía, México; Revista Cultural Maga (de cuyo Consejo Editorial es miembro) y Temas de Nuestra América, Panamá; Quadrivium, de la Universidad de Puerto Rico; La Raíz Invertida, de Argentina, y El Cobaya, de España.

Traducidos al inglés, francés, ruso y griego, sus poemas forman parte de diversas antologías de poesía, entre ellas:

"Jinetes del Aire: Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe" (México-Ecuador) y  "Poesía panameña del siglo XX", de Olver Gilberto De León, la Sorbona, Francia (ediciones Patiño, Suiza).

Ha sido embajador cultural de Panamá en encuentros culturales, ferias del libro y festivales de poesía en España, Estados Unidos, Costa Rica, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, El Salvador, Portugal, Colombia, México y República Dominicana. Como becario de la Sociedad Estatal Quinto Centenario de España, repite, en 1990, la ruta del IV Viaje de Cristóbal Colón, evento que sería determinante en su carrera de escritor.

Diplomado en Gestión Cultural por la Organización de Estados Iberoamericanos y la Universidad Tecnológica de Panamá (2011).

Facilitador de Talleres Literarios en Panamá, bajo el auspicio de la Agencia Española de Cooperación y la Fundación Cultural para el Arte.  Actualmente es profesor del Seminario Taller de Poesía del Diplomado en Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Ha recibido también los premios: Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán” (Mención Poesía), 2001-2002, y el Nacional de Poesía “Stella Sierra” 2000.


POETA PANAMEÑO, gestor cultural acreditado, profesor de escritura creativa

FUENTES:
-CIRCULO DE POESÍA
-PÁGINA DEL AUTOR


ELSIE ALVARADO DE RICORD GRAN POETA Y ESCRITORA PANAMEÑA

A los Héroes Panameños,
por Elsie Alvarado de Ricord

Mártires de mi Patria, compañeros
que enfrentasteis el pecho a la metralla,
maduros de valor, como maduran
los niños pobres, ay, desde la infancia.

En vuestras manos firmes, la bandera
era una nueva llama de esperanza,
del amor a la tierra y al idioma,
del derecho a la paz, y sobre todo
a la equidad en nuestro noble suelo.

¿Quién ha osado segar este prodigio
de corazones jóvenes, colmados
por más de medio siglo de injusticia,
vivas antenas que captar sabían
los acentos más hondos de la Patria?

¿Quién responde con pólvora a las notas
de nuestro Himno Nacional, quién pudo
infestar nuestra atmósfera de gases,
qué soberbia ancestral mueve esas manos
que destrozan así nuestra bandera?

¿Por qué regáis la muerte en nuestro suelo,
desleales inquilinos zoneítas?

No descendéis de Washington, de Lincoln;
vuestra mano no es mano libertaria;
es la mano esclavista, que asesina,
la que codicia, la que ruge armada
por tierra y mar y cielo; vuestros pasos
siembran la indignación en nuestro Istmo;
por vuestros labios hablan solamente
los Teodoros, los Truman, los MacCarthy,
y vuestros corazones no conocen
la esencial hermandad de los humanos.

Mártires panameños, inmolados
en pleno florecer, llamas enhiestas
que un vaho de impiedad ha derribado
al amparo cobarde de los tanques.
Mártires panameños, niños-hombres
que el hogar y la escuela modelaban,
frentes ya para siempre reclinadas
con el gesto rendido de la muerte.

Cómo mirar con ojos apacibles
el silencio cuajado en vuestros labios.

¿Quién mirará sin estremecimiento
el rostro de dolor de vuestras madres?
¿Tiene la patria alguna recompensa
comparable a la vida de los hijos?
¿Acaso el llanto unánime del pueblo,
la protesta del mundo, el grito airado,
llenarán esa ausencia, esa honda herida
que nunca cicatriza: un hijo muerto,
y aquel rincón del alma en que la madre
sigue acunando, aunque en secreto, al hijo?...

La sangre de los héroes no es estéril:
es río desbordado que fecunda
con dolor, las entrañas de los pueblos.
Rosa Elena Landecho - trece años-
del maternal regazo desprendida,
te ha acogido el regazo de la historia.
José del Cid, Ricardo Villamonte,
estudiantes, obreros, no habéis muerto:
crecéis en la Avenida de los Mártires
como banderas vivas de la patria.

Los héroes no yacen en la tumba:
remueven la conciencia de los pueblos.

Panamá, enero de 1964.

Publicado en: El Panamá América, domingo 19 de enero de 1964.

La Voz Ausente, por
Elsie Alvarado de Ricord

Porque me siento sola
mi corazón camina a la intemperie.
Lejos, lejos estás, como los astros,
y la leyenda que emprendimos,
eres una constelación en mi desvelo.

Recuerdo que una tarde
más hermosa que el cielo,
en un mundo imposible
fui novia entre tus brazos.

Estás en mi, tarde cautiva,
espejo
para mirar la faz de la alegría
al que dije un instante
como una reina ufana
en un cuento fugaz en que conté mi vida:

"Espejo del encanto,
respóndeme por Dios,
¿tiene alguien en el reino
más ventura que yo?"

Mientras la calle, ciega a nuestra música,
miraba el gesto sin oír el beso,
una rosa dorada sonreía en tus brazos:
la renovada gracia
con que asomaste el alma en mi camino.

Lejos estás, amor, como los astros,
y yo espero tu luz desde el silencio,
porque tal vez me digas
con los labios colmados por una dicha cierta,
que no somos el rostro que sonríe,
ni la mano que forja,
ni el cerebro que vela,
ni siquiera la voz,
que nos refleja en cauces de armonía.

Que en las zonas ocultas del corazón, apenas
somos, tal vez, ese anhelar secreto
con que el amor nos trunca o nos redime.

Lejos estás, amor, dame la mano,
dame la voz,
y dame
lo imposible.

Elsie Alvarado de Ricord
(1928-2005)


Nació en David, provincia de Chiriquí, Panamá, en 1928. Licenciada en Filosofía y Letras y Profesora de Español, graduada de la Universidad de Panamá. En la Universidad Central de Madrid obtuvo el título de Doctora en Filología Romántica. Posteriormente realizó estudios de especialización en lingüística en EL Primer Instituto Lingüístico Latinoamericano, en Montevideo, Uruguay. Luego en La Escuela de Investigación Lingüística, de Madrid, obtiene el título de Investigadora Lingüística. Falleció en la ciudad de Panamá el 18 de mayo de 2005.

En la Universidad de Panamá fue catedrática de Lingüística General, Teoría Literaria, Fonética y Gramática histórica española. Fue miembro de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina y del Programa Interamericano de Lingüística y Enseñanza de Idiomas. Directora de la Academia Panameña de la Lengua. Miembro Correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Nacional de Letras del Uruguay y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Fue Presidenta del Círculo Lingüístico de Panamá (CILPAN) y miembro de número da la Academia Panameña de la Lengua.

Obtuvo el premio literario nacional Ricardo Miró en las secciones de ensayo y poesía. En Madrid obtuvo el primer premio en tesis doctórales hispanoamericanas en España en 1963, con su libro La Obra Poética de Dámaso Alonso , que luego publicó Editorial Gredos. Ganó el premio de Poesía de la Revista Lotería, el premio Atenea del Club de Mujeres Profesionales y de Negocios, en 1996, y el Premio Universidad 1996 en la sección de Arte y Literatura; máximo reconocimiento que anualmente otorga la Universidad de Panamá a la trayectoria de los profesionales que se han destacado en el desarrollo de las actividades científicas, académicas y culturales dentro del quehacer universitario.

Colaboró en el Diccionario de la Literatura Latinoamericana, de la Unión Panamericana. Su prestigioso nombre aparece en revistas nacionales y extranjeras, con frecuentes colaboraciones, y en todas las antologías y literaturas panameñas. Estudió la poesía de Demetrio Herrera Sevillano, Ricardo J. Bermúdez, Dámaso Alonso, Ricardo Miró y Rubén Darío.

Sus poemas han sido traducidos al inglés por Catherine Rodríguez Nieto y publicados en el libro Fireflight, edición bilingüe, California, 1976.

El jueves, 25 de abril del 2002, centenario del natalicio de Rogelio Sinán, fue distinguida con la primera Condecoración Rogelio Sinán, que es entregada cada dos años, a partir del 2002, al literato que por sus méritos, sea seleccionado por el Consejo Nacional de Escritores.

FUENTE: PANAMÁ POESÍA